martes, 16 de diciembre de 2014

Recuerdos

Se disolvieron mis muy vagos sueños dentro de una nostálgica taza de café.
El calor del último abrazo lo consumió todo.
Las promesas de un amor desmedido continuamente giraban alrededor de mi mente y se cuestionaban a sí mismas.
Y las cenizas de los recuerdos estaban siendo enterradas en el cenicero, junto con las innumerables ocasionas en las que tomé su mano.
Estaba arriesgando más de lo que poseía. Lo dí todo, más de lo que recibía.
Quiero detener las lágrimas atando con fuerza una venda a mis ojos. 
La verdad me lastima, la situación me tortura, la realidad me destruye.
La necesidad, el dolor, el odio...todo se mezcló creando la ilusión de un diferente y distante mundo.
Se desvanece mi último suspiro con el espeso vapor del café.
Y quiero pensar que nada fue en vano. Si me preguntan, puedo jurar que no estoy arrepentida.

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