lunes, 7 de septiembre de 2015

Cuando se rompe

Estoy esperando despierta otra vez,
sólo para escuchar que me des las buenas noches.

Nada volverá a ser igual,
no otra vez.

Porque hemos cambiado tanto.

"Si no pasa contigo no pasará con nadie",
¿Hasta que punto es real?
¿Hasta donde planeamos llegar?

¿Qué estamos haciendo?
No sabemos encontrarnos,
Nos estamos perdiendo.

Si esto se está rompiendo,
aún podemos salvarlo.

No quiero decir que sólo murió.

Y los lejanos planes que teníamos,
están alzando el vuelo a través de la ventana.
Se alejan, perdiéndose en el cielo plomizo.
No quiero dejarlos ir.

Pero sólo eres tú.
Tenías que ser tú.
Y quiero que seas tú.
Siempre.

domingo, 5 de julio de 2015

Posesiones Lacerantes

No tengo nada, mas que un miedo que me tiene cautiva,
Unos cuántos roces de dolor que acostumbran atravesarme sin piedad,
Y uno que otro deseo que me mantenía con vida,
Pero al final todo desaparecerá.



sábado, 27 de junio de 2015

Muro

Y así, muy vergonzosamente él entró en mi vida sin que yo lo autorizara.

Yo, una impenetrable y fría pared, que se encargaba de nada más que proteger un vulnerable corazón que apenas terminaba de sanar algunas heridas.

Él, una rebelde e imparable bola demoledora que sin pensarlo dos veces destruyó la barrera que aprisionaba mis sentimientos, con tal gracia, que me hizo soltar una carcajada.

Fue extraña la manera en que coincidimos; y  es que él tenía también bastantes cicatrices en el corazón y aún así, sin dudarlo, con la esperanza pendiendo de un hilo y cansado de tantos golpes que la vida le había dado, me dijo que tenía fe en mí.

Mentiría si dijera que las cosas no sucedieron rápido.
Y así, tan rápido como llegó temí que se fuera.

Aún hay heridas que intento sanar, 
Y el amor es la manera más fácil de lastimar.

Confuso e inexplicable, la súbita llegada de la necesidad nacida de la peligrosa atracción.

No sé cuándo fue que baje la guardia con él,
yo era un muro impenetrable.







sábado, 16 de mayo de 2015

Escritos de madrugada

07/05/2015

Tengo ese infinito deseo de amar a alguien con todo lo que implique esa palabra.
Yo poseo las insaciables ganas de recibir amor y de darlo.
Pero también soy portadora de un miedo desesperado a enamorarme.

10/05/2015

El olor del tabaco y el amargo sabor del cigarrillo en mis labios, bajo la nostálgica compañía de las estrellas, me recordó un amor egoísta y una dependiente relación superada.

11/05/2015

No sé soñar. No, estando dormida.
Mis días son una realidad distorsionada. 
Un pequeño lugar entre la fantasía y el mundo real.
No sé lo que vivo y olvido todo en un instante.

12/05/2015

Si hace algunos años me hubiesen contado que la Luna se enamoró del Sol, lo hubiese creído.


sábado, 2 de mayo de 2015

Al Borde

No estoy loca.
Estoy siempre perdiendo la cordura, 
parada entre la delgada línea de la neurosis y los psicóticos.
Mis emociones siempre estallando,
llevándome al límite pero nunca pasándolo.
Estoy llorando.
Estoy riendo.
Me estoy lastimando.
Nunca hago lo correcto.
¿Todo es mi culpa? Tal vez lo creo...
Pero quiero cambiar; necesito hacerlo.
Sé que estoy al borde, pero estoy retrocediendo
y de nuevo avanzo y después me arrepiento.
Ya no quiero llorar.
Otra vez me molesto.
Ya no sé que hacer.
Me estoy perdiendo.


viernes, 10 de abril de 2015

Escritos de media noche

El gris de las nubes oscuras, sin esfuerzo, traen consigo a mi mente un extraño recuerdo.  
Cenizas que caen del cielo, luna que llora de nostalgia y lluvia que cae con fuerza, golpeando mis sentimientos.
Una solitaria noche de dolor; he caído otra vez en el oscuro abismo que intenta absorber mi alma hasta su brillante núcleo.
El eco de una temblorosa voz resonando dentro de la habitación.
La delgada línea entre la razón y la locura otra vez se borra bajo la pálida piel del dedo índice.
Caóticos sucesos de la vida incitan el llanto de la depravada mente de ésta chica.
La desesperación corta con fuerza sobre sus muñecas y entre las sombras se desvanece la motivación...
Para éste corazón la felicidad va en decadencia junto con las ganas de continuar,
Y éstos ojos lloran tan seguido que juraría que el dolor se comienza a evaporar.
Sigo suspirando humo, como en las continuas noches de insomnio que se apoderan de mi sueño.
Todo pierde el sentido y mis sentidos pierden todo.




jueves, 12 de marzo de 2015

Luna

Luna que canta en silencio a los vientos del este,
que encanta con su invisible voz, a traves del viento y su corriente.
Luna que encamina los pasos de los poetas del presente, 
cuyas palabras deja inmortales en su resplandor,
acariciando las olas y su espuma con su luz.

Luna que conoce el secreto de la oscuridad,
que entre sombras nace tras la tempestad.
Luna que llora sobre la tierra y sus deseos,
cuando la humanidad no encuentra en ellos mismos el consuelo;
Luna de plata que derrama lágrimas de esperanza sobre nuestro suelo.

Sana con tu magia el dolor de haber perdido,
el dolor de anhelar, de amar hasta odiar.
Luna que enamora al cielo y su amanecer,
danzando entre las nubes, cautivando sin querer.

Dama alvina de rayos plateados,
ilumina con el milagro de tu fulgor la noche.
Purifica la arrepentida alma que se ahoga en el pecado
de ésta mujer que te escribe con los ojos cerrados;
que te escucha aún sin siquiera buscar tu voz,
que siente tan cálida tu gélida luz.

Te observaré hasta volverte a encontrar.



jueves, 12 de febrero de 2015

Hijo de la Aurora

Grita a los cuatro vientos el pecado que te atormenta.
Grita en éste momento aquella acción que Cristo no te perdonará.

La tentación que te llevó a la rebelión, serpiente envuelta en seducción.
Entonces dudas de la ley divina, tanto que la mentira lo cubrió.
Aceptarás tu castigo atado a la eternidad con cadenas hechas de rencor.

La encarnación del mal,
que alguna vez fué un ángel.
El que incíta al pecado,
tentando a las personas por odio.
El lucero que fué desterrado por la aurora.

Un dragon rojo arrastró las estrellas del cielo, 
transformandolas en mariposas de fuego que ahora danzan en el infierno.

El que fué portador de luz,
¿Quién cayó de los cielos?
El de alas desplegadas,
el Rey de las tinieblas devorado por su propio fuego.



jueves, 29 de enero de 2015

Guerra mental contra los sentimientos

El desbordante deseo de ilusiones me tiene presa.
¿Sabes de lo que te hablo? 
Mi dignidad, mi orgullo y mi autoestima están atravesando el subsuelo, estoy contando las horas para acabar con todo el sufrimiento y ¿cuál es la solución? Existen tantas formas de ponerle fin al dolor.
Estoy atrapada en odio propio, mi desesperación no ofrece libertad.
De alguna forma me derrotan mis pensamientos.
Me rompen la armadura en cada batalla.
Yo peleo con el cuerpo desprotegido, el corazón agrietado y los sentimientos vulnerables a todos mis martirios.
Por eso espero poder ser fuerte y soportar el dolor, y es que si el tiempo no lo cura, éste sentimiento terminará siendo locura.







La muñeca olvidada

Naufragó el desconsolado deseo de una joven de porcelana, dentro de la mente de una doncella.
Un lugar inalcanzable para la realidad.
Ella intenta desesperada, abrir una puerta olvidada en lo mas profundo de sus recuerdos.
Llorando y riendo, la doncella lo ve todo gris.
Las memorias que habían sido guardadas
 se alejan con la espuma del mar
cada vez que se rompe una ola.
Su corazón se siente cada vez más solo.
La melodiosa voz detrás de la puerta canta por el olvido, por el amor y los recuerdos.
La llave de la puerta desapareció entre los granos de arena dorada.
Llorando y riendo, los ojos de cristal que no producían lágrimas, ven a la doncella en sus recuerdos.
El cuerpo de porcelana al otro lado de la puerta sigue cantando, haciendo retumbar las paredes invisibles de la mente de una doncella.


viernes, 23 de enero de 2015

Encontrando el sentido del dolor

Me atraviesa el frío de éstas cuatro paredes rodeándome en silencio.
Quisiera saber qué tan lejos estoy de encontrarme con el nirvana, 
mientras más pasos doy, siento que voy retrocediendo
y todo lo que escribo es inútil poesía vana.

Y nada que quede aquí plasmado hará que vuelvas,
tal vez ni siquiera consiga deshacerme del dolor.
A todo siempre le estoy dando tantas vueltas,
sabía que tenía que ser fuerte si quería soportar tu amor.

Opresión; sensación de muerte estremeciendo mi pecho,
Estoy olvidando, despertando de mi corazón los latidos.
Mientras estaba llorando, noté que todo tenía un motivo.




viernes, 16 de enero de 2015

Otra yo

Una nostálgica melodía me recordó un pasado que había olvidado.
La canción nuevamente resuena en mi cabeza constantemente.

Aún cuando siento que todo está perdido, tú llegas para sosegar mi ansiedad.
Un sentimiento desconocido que estaba solo cae de mi corazón y se rompe en el trayecto.
Mis lágrimas son tan inútiles como éstos arrepentimientos, turbando mi respiración.

Una desconsolada yo, busca de donde sostenerse para no caer en pedazos. 
Aún cuando la esperanza es pequeña, otra yo confía con todo su corazón.
Incluso olvidé que en un sueño fue donde conocí a aquel que está encadenado a mis pensamientos. 

Confundida, no sabe cómo traer a la vida ése sueño, en que el final termina con un dulce beso y sigue sonriendo frente a un espejo.
Una joven enamorada separa los pétalos de una rosa y los deja flotar con el viento, dejando a su suerte el destino.

Incluso una doncella llorando lágrimas cual diamantes su helado corazón no logra conmover.
Ahora sus heridas son tan profundas que le duele decir "te amo".

Una yo envuelta en dolor desea que se acabe el sufrimiento, desesperada suplica de rodillas encontrar la felicidad un día.
Está de más decir adiós.


domingo, 4 de enero de 2015

Diciembre 16

Y, quizá si las cosas no hubieran sucedido de ésta manera, en éste momento yo me encontraría siendo asfixiada por todos mis errores y mis malas decisiones. 

Me estaría dando cuenta de que efectivamente, todo lo hice mal otra vez. 

Como siempre.

Y lo estaría notando tarde, tal vez muy tarde.

Soy de esas personas que hasta que están tocando fondo se dan cuenta de que todos tenían razón, excepto yo.
De alguna forma ya lo esperaba. Todo lo que dijo. Lo presentía porque él es igual a mi. Incluso se en qué momento dejó de sentir amor por mí, porque yo también lo dejé de sentir.

Probablemente fue eso lo que me gusto más que nada. La conexión que se sentía tan grande y al final terminó siendo insuficiente.

Quería apoyarlo. Quería estar con él.

Los dos estábamos cayendo en pedazos. 

Tratar de sostenerlo cuando yo no podía mantenerme de pie, era ilógico físicamente, pero tenía todo el sentido del mundo para mí.

Quería hacerlo feliz. Darle una felicidad inexistente, que yo no poseía; sin embargo, estaba segura de querer darle todo, aún lo que a mi me hacia falta.
Lo abracé durante un largo rato. 

Él hizo lo mismo.

Estaba segura de que ese sería nuestro último abrazo. 

Me dijo las últimas palabras que escucharía de él como mi todo.

Y sin más se fue, en la tarde de diciembre dieciséis.